Dedicado al Vito, por no perder la esperanza de poder echar este ratillo ;)
.... así pasaron muchos años para Vito Lope en la reserva, hasta que llegó el día en que el Emperador le exigió su cuota de sudor y sangre por su patria y su gente. Con una mezcla de miedo y expectación, el ahora Sargento Lope fue abandonando poco a poco las tierras civilizadas e internándose en las desoladas tierras fronterizas. Tras varias semanas de viaje, el Sargento se encontró con las cuatro casas desvencijadas que constituian el pueblo de Lucero. Separadas de éstas, pero manteniéndolas siempre bajo su sombra protectora, un viejo cuartel, con una pequeña sala común y un torreón de vigilancia, representaban el último bastión del Imperio antes de las mortales tierras exteriores. Allí, una unidad de lanceros veteranos y un viejo y cansado Capitán tenían la misión de impedir que la oscuridad y el caos se infiltraran en el reino.
.... así pasaron muchos años para Vito Lope en la reserva, hasta que llegó el día en que el Emperador le exigió su cuota de sudor y sangre por su patria y su gente. Con una mezcla de miedo y expectación, el ahora Sargento Lope fue abandonando poco a poco las tierras civilizadas e internándose en las desoladas tierras fronterizas. Tras varias semanas de viaje, el Sargento se encontró con las cuatro casas desvencijadas que constituian el pueblo de Lucero. Separadas de éstas, pero manteniéndolas siempre bajo su sombra protectora, un viejo cuartel, con una pequeña sala común y un torreón de vigilancia, representaban el último bastión del Imperio antes de las mortales tierras exteriores. Allí, una unidad de lanceros veteranos y un viejo y cansado Capitán tenían la misión de impedir que la oscuridad y el caos se infiltraran en el reino.
El nuevo Sargento se vio entonces, por orden de su Capitán, ante la difícil tarea de formar a varias compañías de campesinos para que ayudaran a los veteranos lanceros. Labor que demostró ser más que necesaria, pues pronto fueron divisadas varias bandas de exploradores goblins que pudieron repelidas por los lanceros, aunque con grandes bajas entre los campesinos de Lucero...
"-Sargento, su compañía de lanceros funciona como una máquina engrasada, pero dudo mucho que sea usted el que la ha engrasado. No, no me de explicaciones y saque provecho de sus veteranos, porque estas escaramuzas no son más que el preludio de lo que está por venir. Los verdes nunca van en pequeños grupos y, en el próximo combate, podemos quedarnos sin aldeanos a los que defender."
El Sargento Lope entendió el comentariode su Capitán cuando los vigías avisaron de la presencia de goblins y orcos en las cercanías. Orcos montados en gigantescos jabalies... Estaban perdidos a no ser que ocurriera un milagro. Y el milagro apareció en forma de caballería enviada como refuerzo desde alguna ciudad cercana. Los campesinos, armados con arcos, pudieron quedarse lejos del combate, mientras que los lanceros, apoyados por las tropas montadas, acabaron con las unidades pielesverdes en un contundente ataque.
"Bien Sargento... quizás consigamos hacer algo bueno de usted, al final de todo.-- comentó el Capitán por encima de los festejos de los campesinos, supervivientes esta vez sin un rasguño-- Buen trabajo deteniendo a los orcos mientras la caballería se encargaba de los goblins...No obstante,-- añadió mientras clavaba sus duros ojos en el anochecer que se comía los bosques de la frontera-- espero que los cuervos que envié hayan llegado a su destino y tengamos pronto más refuerzos, pues los caballos pueden ser el postre para lo que está apunto de llegar..."
El Sargento siguió la mirada del Capitán y, si la noche no estuviera ya cubriendo con su manto las luces del día, habría jurado que una gigantesca cabeza se asomaba sobre las copas de los árboles...
(Continuará... en otros 5 años o esperemos que menos...)
El Sargento Vito Lope, preocupado por sus tropas...

1 comentario:
Espero repetir en breve, querido capitán.
Espero que me manden refuerzos la próxima vez.
Un abrazo.
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