Hace ya unas cuantas semanas, cumpliendo la antigua promesa realizada de visitarlos en su destierro (un poco más y vamos cuando ellos ya están de vuelta), L'Ana, Er Avi y el infatigable DenTom se cogieron un avión y se plantaron en Luxemburgo para ver a los Arróniz-Velasco (bueno, se plantaron en Alemania y de ahí cogieron un coche... detalles, detalles...).
Después de ser recibidos con un gran aguacero y tormentas atronadoras conseguimos dar un paseo por la ciudad. Un camino precioso junto al río y viejas murallas, donde DenTom se hizo mil fotos. Cayendo la tarde, y dirigidos por Nacho e Inés, visitamos la Catedral y vimos con sorpresa como por sus calles varios grupos de batucada hacían frente al temporal con sus tambores.
Después de ser recibidos con un gran aguacero y tormentas atronadoras conseguimos dar un paseo por la ciudad. Un camino precioso junto al río y viejas murallas, donde DenTom se hizo mil fotos. Cayendo la tarde, y dirigidos por Nacho e Inés, visitamos la Catedral y vimos con sorpresa como por sus calles varios grupos de batucada hacían frente al temporal con sus tambores.
Satisfechos, nos dimos una buena cena en casa y una mejor batalla de Risk, mientras escuchabamos la lluvia caer...
Al día siguiente, toda la familia, con la presencia de Nacho I del Viejo Mundo, Emperador de las Américas y Rey del África Negra, nos dimos un gran paseo por el bosque entre truenos y relampagos. Posteriormente, y tras retomar fuerzas con una comilona en una terracita acristalada cuyos ventanales empañados por la lluvia apenas nos mostraban la vista del río, nos subimos al teleférico de Vianden. Para concluir el día, una larga persecución del mini de Javier Arroniz nos permitió ver paisajes espectaculares y aún más espectaculares castillos... Y de postre, cena con mucho queso!!!
...mirando cisnes!....
Castillos...
El último día amaneció bajo una cortina de agua, pero los muchachos del lugar decidieron sacar la bici y marcarse un buen recorrido a traves del bosque, mientras las damas se daban un paseo por la ciudad y encontrarnos luego para, sí, seguir comiendo. Esta vez unos crepes muy bien elegidos por Inés.
Y ya no daba tiempo a nada más :( Arrancando a DenTom de los arboles que no quería dejar, nos volvimos a la soleada patria, esperando el pronto regreso de los errantes del inclemente clima Luxemburgués...
(Ya está. He guardado bien el secreto, ¿eh?. Nadie sabrá que en Luxemburgo siempre hace sol y una temperatura fantástica, así que todos seguiran pensando que tiene un clima asqueroso y... ¿qué?...¿que estoy pensando en voz alta?... Ups... :P
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