Dejando atrás las tierras canadienses volamos hacia la Gran Manzana... en avión y en un taxi de vuelo rasante hasta nuestro apartamento de Brooklyn. Llegamos a tiempo de para comer rápido una comida rápida (sí, empezamos acelerados) bajo el famoso puente del barrio... aunque no para ver a la selección española de basket asustar a los lugareños en la final de las olimpiadas...
...bueeeeeeeno vale, sí llegamos a tiempo pero es que jugaban a las cinco de la mañana y teníamos sueño...
Los siguientes días nos los pasamos pateandonos Manhattan y subiendo a todo edificio alto cual Spiderman. Y de paso, comiendo en sitios cada cual mejor siguiendo los consejos de algunos compañeros del trabajo de Ana. A los cuales nunca estaré suficientemente agradecido (comida de toooooooodo el mundo... e incluso hamburguesas. Pero de carne de Kobe que están de muerte...) .
Mención aparte merece Central Park. El enorme espacio verde en medio de la ciudad ya me lo esperaba de verlo en fotos y películas. Pero no el pasar casi sin darte cuenta de jardin, a parque y a bosque. Ni esa continua vida de gente paseando, corriendo, patinando, pedaleando, leyendo, pintando, jugando, cantando, descansando... y sin embargo, justo al lado, un rinconcito solitario. Para ti solo debajo de un árbol. Y que te hace olvidar donde estás... hasta que miras por encima de los arboles y ves al fondo los rascacielos...
...DenTom y Central Park desde mucho más cerquita (compartiendo la sufrida vida de turista con Ana...)
Despues de aprovechar los tiempos muertos entre caminata y comilona para comprar a precio de ganga unos cuantos pantalones (pa'mí), una cámara-digital-de-la-muerte (pa'Ana) y un cargamento de comics (pa'los dos), nos encontramos con Mamen & familiy, maestra de cocinitas de Ana, los cuales, pequeño que es el mundo, también andaban por allí. Así que compartimos más comilonas, caminatas y visitas a tiendas de artículos de cocina... Todo un universo de herramientas de todos los colores...como Bricomanía pero que al final te comes el resultado!!! :P
Y también estuvimos de museos, claro. A mí me perdieron en el de Historia Natural al pasar por Japón... y me perdí un poco en el de Arte Moderno (cosas chulas, cosas raras... ¿ein, esto qué es?)... Ah!, y como olvidar el paseo en trasbordador para ver a Liberty...
Y también estuvimos de museos, claro. A mí me perdieron en el de Historia Natural al pasar por Japón... y me perdí un poco en el de Arte Moderno (cosas chulas, cosas raras... ¿ein, esto qué es?)... Ah!, y como olvidar el paseo en trasbordador para ver a Liberty...
Desgraciadamente todo lo bueno se acaba. Y estas vacaciones fueron buenas. Así que, prometiéndonos volver a los bosques y lagos de Canada y a las calles, parques y mil contrastes de la Gran Manzana, tuvimos que asumir a regañadientes el sufrir el laaaaaaaaaaaaargo viaje de vuelta a casa... llevándonos el recuerdo, eso sí, de que Nueva York es la ciudad donde todo puede encontrarse...









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